¿Cómo reaccionan tus hijos cuando les pones verduras para comer? Puede que reaccionen de la misma manera que miles de niños en otras familias. Y es que todos queremos conseguir que nuestros hijos coman de forma saludable. Pero no siempre es fácil, por eso en Dietas en Salud vamos a darte unos trucos para que los niños coman verduras.

¿Por qué los niños no quieren comer verduras?

Los padres sabemos lo buenos que son estos alimentos para los niños. Les aportan vitaminas y minerales (hierro, potasio, calcio…), ayudan en su crecimiento y desarrollo, son alimentos bajos en grasa y, además, las verduras son diuréticas (por su alto contenido en fibra y agua).

Pero esto los niños no lo comprenden todavía. Ellos suelen comer por la vista o con el olfato. Por ello puede que rechacen el poco atractivo que tienen estos alimentos, o el mal olor que tiene una coliflor al cocinarla, por ejemplo. Ahora puede ser una preocupación, pero seguro que de mayores lo entienden y lo comen por si solos.

Otra opción de porqué los niños no comen verdura es porque ellos comen para calmar su hambre instintivamente. Los azúcares sacian su hambre mucho antes que las verduras. Por ello suelen elegir antes unos cereales que unos espárragos.

Además, hay estudios que dicen que nacemos con el sabor dulce, pero que el resto de sabores debemos aprenderlos. Las verduras suelen tener un sabor fuerte, amargo o salado. De ahí que debamos darle verduras a los niños cuanto antes, para que aprendan estos gustos y los acepten lo antes posible. De ahí la importancia de crear un hábito de costumbre a la hora de comer verduras. Deben acostumbrarse a comerlas cuanto antes.

Trucos para que los niños coman verduras

Enseñar con el ejemplo:

Eres el ejemplo de tus hijos. Los niños hacen lo que ven. Siempre están pendientes de lo que hacen los mayores, aunque no nos demos cuenta. Por ello es importante lo que comes y cómo lo comes.

Podemos motivar a los niños con frases que alaguen a las verduras: ¡qué ganas tengo de llegar a casa y comerme las espinacas! o ¡Aii que rica está esta coliflor!… Los niños pueden sorprendernos, y puede que en un futuro ellos hagan lo mismo y se coman las verduras sin rechistar.

Presentación de las verduras:

Como hemos dicho anteriormente, los niños muchas veces comen por los ojos y el olfato. Por lo que es importante la manera en la que presentes el plato de verduras. Debe de ser atractivo para el niño.

Si presentamos el plato de manera divertida el niño se animará a comer. Algunas técnicas para que el niño se sienta más atraído pueden ser: cortar las verduras con formas creativas, colocarlo de manera que parezca un bosque o con formas geométricas… cualquier cosa que se te ocurra o que sepas que le gustará al niño.

También podemos camuflar las verduras. Por ejemplo, en unos macarrones boloñesa, añadir las verduras en pequeños trocitos camufladas entre la salsa de tomate. O prearando las verduras en purés o en batidos. O croquetas de verduras… Hay multitud de opciones para camuflarlas.

Usar la imaginación:

Los niños son muy ingenuos. Si les decimos que tal verdura es la que hace fuerte a su superhéroe favorito, que si quiere ser igual de fuerte debe comer lo mismo. O que tal verdura es la que hace que su primo mayor sea tan inteligente, y si la come puede ser igual de listo que él…

Hasta que comprendan la importancia de las verduras debemos ayudarles con ejemplos de cosas que admiren. De esta forma comenzarán a acostumbrarse a las verduras y terminarán comiéndoselas por gusto y no por obligación.

Ser perseverante y comer relajadamente:

La clave es tener paciencia y no perder los papeles. Es uno de los trucos para que los niños coman verduras más importante. Es necesario que los niños acepten las verduras, por ello no debemos rendirnos. Aunque los niños las rechacen, debemos seguir insistiendo hasta que comiencen a comerse las verduras sin rechistar. No hay que quedarse en el intento. Para conseguirlo hay que ser perseverante e insistir muchas veces.

Además, no debemos hacer chantajes. No podemos decirles que si no se comen la verdura no tendrán esto o lo otro. Los niños pueden ser muy tozudos. Lo que se debe hacer es conversar tranquilamente y hacerle comprender porqué es importante una alimentación saludable. No obligarlos con chantajes.

También es importante no pelearse en las comidas. Mantener una actitud relajada. Las comidas son para disfrutarlas. No debemos enloquecer ni pelearnos con el niño cuando nos digan que no quieren comer verduras. Se debe tratar el tema con tranquilidad e intentar hacer entender al niño la importancia de comer estos alimentos.

Hacer partícipe al niño:

A los niños les gusta ser importantes y participativos. Por ello, si los involucramos en las tareas sentirán más ganas de comer las verduras.

Podemos darle a elegir dos o tres tipos de platos con verduras y que ellos decidan cual quieren. Sentir que su opinión importa hace que tengan más ganas de comer verduras cuando se las sirvas.

Otra opción es que ayuden en la preparación, que sea tu ayudante de cocina. Solo tendrás que darle unas tareas sencillas en las que te pueda ayudar fácilmente. Puede que por el simple hecho de sentir que ellos han preparado la comida les haga ilusión comer lo que han preparado.

Pero también podemos hacerles partícipe de la compra. Llévalos al supermercado y que sean ellos los que decidan que verdura quieren comprar, para luego comérsela claro.

Y si se tiene hueco en casa, plantar unas verduras en el jardín es una gran idea. Que ellos mismo las planten y las cuiden. Cuando estén listas para comer les hará mucha ilusión, ya que estarán comiendo algo que ellos mismo han cultivado.

 

Estos son solo algunos trucos para que los niños coman verduras. Pero cada familia y cada niño es un mundo. Los padres son los que mejor conocen a sus hijos, por lo que son ellos los que deben elegir qué técnicas tomar para que sus hijos coman verduras. 

 

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