A todos los que empiezan a practicar deporte, o llevan algún tiempo, les ha surgido alguna vez (o varias) el momento de cansancio y pereza de no ir al gimnasio. Un día no pasa nada, pero lo malo es cuando esto se convierte en rutina. Se empieza por un día y al final se acaba abandonando totalmente. Por ello en Dietas en Salud vamos a darte algunos trucos para no abandonar el gimnasio.

Los abandonos suelen darse por las dolorosas agujetas, el sacrificio que supone hacer ejercicio, la desgana de ir hasta el gimnasio, no hacer los ejercicios correctos o la poca motivación de los usuarios.

Además, la mayoría de nuevos deportistas creen que los resultados se consiguen rápidamente. Pero esto no es así, hay que tener paciencia para conseguir los objetivos de cada uno y no rendirse por no ver los resultados rápidamente.

Si no quieres ser uno de los que abandona, sigue leyendo y pon en práctica los siguientes trucos para no abandonar el gimnasio:

Trucos para no abandonar el gimnasio:

Motivación

La motivación es lo más importante. Practicar ejercicio con motivación es imprescindible para no rendirse. Todos tenemos un motivo por el que hacemos ejercicio (perder peso, mejorar la salud, ponerse en forma…). Por lo que pensar en los beneficios que se obtendrán después hará que tengamos ganas y estemos más motivados. Cuando flaqueen las fuerzas hay que pensar en el motivo que nos ha llevado al gimnasio, visualizarlo y motivarnos con la idea de conseguir nuestro objetivo.

Con el paso del tiempo la motivación aumentará, ya que la calidad de vida mejorará y se comenzarán a ver los resultados. Por lo que si consigues mantener la motivación al principio, luego no te costará nada.

Objetivos alcanzables

Si es la primera vez que practicas deporte, quizás no seas consciente de lo cuesta alcanzar las metas que se proponen. Y es que hay que saber que para conseguir los objetivos se necesita tiempo y constancia. Para poder seguir con esa constancia hay que ser realistas y proponerse unas metas adecuadas a cada uno.

mujer haciendo deporte

El ejercicio debe ser progresivo, por lo que empieza con algo adaptado a ti, que puedas conseguir. Al igual que el ejercicio, los objetivos también son progresivos. Comienza planteándote unas metas asequibles, cuando lo consigas, plantéate otras nuevas.

También es recomendable apuntarse los resultados, para que en un futuro puedas ver los progresos. Esto te ayudará a seguir motivado y proponiéndote nuevas metas. Serás consciente de que eres capaz de superarte a ti mismo poco a poco.

Un buen gimnasio

El gimnasio también es muy importante. Es un sitio en el que iremos a pasar varias horas. Tenemos que encontrar un sitio que nos guste, en el que nos sintamos cómodos. Lo que nos motivará más para seguir yendo. Por ello es recomendable visitar varios gimnasios antes de apuntarse alguno. Incluso probar alguna clase o un día de entrenamiento.

Comprueba que tengan buenas instalaciones y con calidad, que tengan los recursos necesarios para alcanzar tus objetivos o las actividades que ofrecen. Mira que los horarios de las clases a las que quieres asistir sean compatibles con el tuyo.

La cantidad de gente que hay también es algo significativo. Si hay muy poca gente, pregúntate por qué. O si hay demasiada, quizás sea algo incómodo. Puede que te cueste conseguir la máquina que quieras usar porque está siempre ocupada o las clases a las que quieres asistir se llenan con demasiada rapidez.

Otro aspecto importante del gimnasio es dónde se encuentra. Te recomiendo que busques uno que esté cerca de casa. Ya que si te pilla lejos y tienes que coger el coche para llegar o caminar más de media hora cargado con tu bolso de gimnasia, lo más probable es que acabes abandonándolo por el hecho de lo que te cuesta llegar hasta allí.

mujer haciendo deporte

Además, debemos pensar en la orientación deportiva cuando vas a empezar a hacer deporte. Es esencial para los principiantes que te den la opción de orientación deportiva, en el que te digan que ejercicios, clases o que rutina son más adecuados para ti según tu estado físico y objetivos. Un buen asesoramiento hará que no te rindas por hacer actividades demasiado intensas o series de repeticiones aburridas. Si puedes, antes de apuntarte al gimnasio, habla con el orientador deportivo que llevaría tu caso.

Autorrecompensas después del entrenamiento

Recompensarse a sí mismo está bien. Es una buena motivación para los días en que más pereza te de acudir al gimnasio. Pensar en la recompensa que vas a tener cuando termines el entrenamiento: una buena cena, una cervecita con los amigos… Imaginarse lo que vas a recibir cuando termines hará que vayas al gimnasio y encima entrenes con más energía. Al final tu mismo relacionarás la idea de que ir al gimnasio termina con algo bueno y comenzarás a construir una rutina.

amigos de picnic

Eso sí, si al final la pereza gana, no debes recibir esa recompensa. Ser fuerte y no obtener algo que no te mereces.

Ropa del gimnasio adecuada y que te guste

Parece algo obvio. Pero muchas personas van al gimnasio con lo primero que cogen: una mayas viejas, la típica camiseta de propaganda o incluso con vaqueros. Esto hace que muchas veces no nos apetezca salir con esas pintas o no te sientas cómodo con esa ropa.

mujer feliz

Verse bien es importante y motivador. Todos queremos vernos bien. Por lo que recomendamos que inviertas un poco en ropa de deporte. La mente humana al final es muy básica, y acabaremos asociando una buena imagen nuestra con el hecho de ir al gimnasio. Por lo que vístete como te guste (siempre con ropa adecuada para hacer deporte) y ve a hacer ejercicio con el ego subido.

Comer antes del entrenamiento

mujer comiendo manzanaLa mayoría de gente va a entrenar a última hora de la tarde, que es cuando nos suele dar hambre. Por lo que se recomienda tomar algo (una fruta, almendras, una barrita energética…) una hora o media hora antes del entrenamiento para ir con energía a hacer deporte. Parece una obviedad, pero evitarás sustituir el gimnasio por irte a tomarte unas tapas con amigos.

Y si lo que te ocurre es que estás cansado, tómate un café o una bebida energética. Está comprobado que con la cafeína (en cantidades moderadas) aumentarás tu rendimiento. Esto ayudará a estimularte y a potenciar tu entrenamiento.

Fijar una hora y rutina de entrenamiento

Convertir el hecho de ir al gimnasio en un hábito es esencial. Se suele tardar de uno a tres meses en crear un hábito. Por lo que si somos capaces de ser fuertes, de cumplir el horario y la rutina que nos proponemos de ejercicio durante los tres primeros meses, al final nuestro cuerpo se acostumbrará a ese hábito y seremos capaces de ir sin esfuerzo al gimnasio.

calendario

Nos adaptamos a todo. Por lo que si te guardas unas horas para el gimnasio, que siempre vayas a la misma hora, acabarás integrando este hábito en tu vida y luego será difícil no ir al gimnasio. Nuestra mente y cuerpo asociarán esas horas con deporte y tu propia mente te pedirá ir al gimnasio.

Ir acompañado

Quedar con alguien para ir al gimnasio es uno de los trucos para no abandonar el gimnasio más eficaz que conozco. El hecho de comprometernos con alguien hace más difícil decir no ir al gimnasio. Ya que si eres una persona comprometida sentirás la responsabilidad de cumplir con tu compañero.

Ir acompañado al gimnasio siempre es más motivador que ir solo. Podéis animaros el uno al otro. También puede ser más divertido hacer ejercicio con alguien que conoces. Incluso crear competencia sana entre los dos para ver quien consigue antes sus objetivos. Por el simple hecho de poder conversar durante el ejercicio o hablar de ello fuera del gym hará que sientas más ganas de ir.

No lo pienses y propónselo a tu pareja, a un amigo, un familiar, un compañero de trabajo o incluso con un compañero del gimnasio con el que coincides en horarios.

 

Los comienzos siempre son motivadores y se llega con gran energía e ilusión de conseguirlo esta vez. Pero la mayoría suele empezar yendo todos los días, al poco tiempo empiezan a faltar algunos días y finalmente acaban abandonando.

Por lo que si sigues estos trucos para no abandonar el gimnasio estarás más cerca de crear un hábito saludable en tu vida. Y lo que ahora es un esfuerzo para ti, el día de mañana será algo placentero. No te rindas y consigue una rutina con la que sentirte mejor.

 

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