El pan integral nos da energía.
Un pan casero integral puede ser el hidrato de carbono ideal para acompañar nuestros platos.

Es esencial saber que los panes elaborados con el grano completo son más nutritivos.

Hay mucho comercios y panaderías que venden este comestible, mas me semeja interesante que conozcamos la manera de realizar este pan.

Os dejo una receta de pan integral casero con harina de escanda.

Ingredientes:
1 sobre de levadura de panadería.
Medio kilogramo de harina de escanda.
1 cucharadita de sal común.
20 ml de aceite de oliva virgen extra.
Una cuarta parte de litro de agua temperada.
Elaboración:
Primeramente, mezclamos bien la harina con la levadura y la sal.

Seguidamente, agregamos el agua templada, poquito a poco, y vamos mezclando.

Finalmente, agregamos el aceite de oliva, que evitará que la masa se nos pegue a las manos y, asimismo, va a dar un rico sabor a nuestro pan.

Amasamos la mezcla a lo largo de diez minutos y, más tarde, dejamos descansar a lo largo de cuarenta y cinco minutos.

A lo largo de este tiempo, la levadura fermentará la harina, y nuestra masa va a aumentar de tamaño.

Tras el reposo, la masa medrará, aproximadamente, el doble de la cantidad inicial.

A fin de que el pan salga más esponjoso, deberemos realizar un segundo amasado de cinco minutos de duración.

Tras exactamente el mismo, vamos a dejar descansar otros 30  minutos y la masa volverá a plegar su tamaño.

Ya solo nos queda enhornar nuestro pan, precalentando el horno a 150 grados .

Ponemos un papel de enhornar o bien de aluminio en la bandeja del horno y lo espolvoreamos con harina.

Seguidamente, ponemos la masa, le damos unos cortes en la parte superior y echamos un tanto de harina por encima (opcional).

Dejamos cocer a lo largo de cuarenta minutos y ya tenemos listo nuestro pan.

¿Qué nutrientes nos aporta el pan integral?
Este comestible, que acompaña, nutre y da energía a la especie humana desde el Neolítico, nos aporta una pequeña cantidad de proteínas.

Asimismo, vitaminas del conjunto B y vitamina liposoluble de tipo E.

Contiene fósforo, que nos ayuda a absorber el calcio, como magnesio, sodio y cinc, entre otros muchos.

Y resalta por su contenido en almidones energéticos y fibra.

La fibra no se considera un nutriente propiamente dicho, no obstante, nos facilita la asimilación de otros nutrientes.

El pan integral mejora nuestra salud.
Debido a su alto contenido en fibra, el pan integral mejora el funcionamiento de nuestro intestino.

Por consiguiente, reduce el peligro cardiovascular general, al tiempo que aumenta nuestra salud metabólica.

En consecuencia, el pan integral nos va a ayudar a:

Supervisar la glucemia.
Bajar los lípidos en sangre.
Reducir el colesterol “malo”.
Prevenir el cáncer de colon.
Supervisar el peso.
Tener un ritmo intestinal saludable.
Resguardar nuestras células del daño oxidativo.
El Pan integral, una saludable opción en tu mesa.

¿Te animas a probar? ¡¡Buen provecho!!

 

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