Seguramente en algún momento has escuchado hablar sobre la dieta hipocalórica para mejorar tu peso y normalizar tu metabolismo. Este tipo de dietas son recomendadas, por nutricionistas y especialistas en alimentos, para personas que tienen problemas de peso. Y esto se debe a que no conocemos muy bien cuáles son los tipos de alimentos que necesitamos diariamente. Por ello regularmente nos alimentamos muy mal.

La dieta hipocalórica se basa en una ingesta menor de calorías. Y se recomienda de acuerdo a diferentes aspectos como: la edad, el peso, la estatura y por supuesto las actividades físicas que realizamos cotidianamente. De manera que se reduzca el aporte calórico que introducimos a nuestro organismo. Un promedio de 200 o 300 calorías diarias son suficientes para mantenernos activos.

Para conocer cuántas calorías debemos consumir, podemos usar la siguiente fórmula que estima el metabolismo basal de cada individuo. de acuerdo a las características que mencionamos anteriormente. Esta ecuación es conocida como la ecuación de Harris-Benedict. Te indica la cantidad mínima de energía que necesitas para el funcionamiento normal de tu cuerpo.

La ecuación es la siguiente:

Metabolismo basal en hombres: 66,473 + (13,751 x peso en kg) + (5,0033 x estatura en cm) – (6,7550 x edad en años).

Metabolismo basal en mujeres: 655,1 + (9,463 x peso en kg) + (1,8 x estatura en cm) – (4,6756 x edad en años).

Sin embargo, es muy recomendable que un especialista te haga las indicaciones correctas. Pues cada persona tiene necesidades calóricas diferentes.

Algunos consejos generales para una dieta hipocalórica

  • Incluye frutas y verduras en tu alimentación diaria. Estas aportan vitaminas y fibra. Además, tienen una baja densidad calórica, quitando la ansiedad de comer.
  • Evita alimentos hiperprocesados. Las frituras, los snacks y demás productos procesados. Aunque nos quitan el hambre aportan una gran densidad calórica, sin poseer ningún nutriente importante para el organismo.
  • No consumir alcohol. Puesto que este contiene una alta cantidad de calorías.
  • Cocinar los alimentos al vapor y a la plancha. Conserva el jugo de los alimentos durante la cocción y mantiene los nutrientes importantes para nuestro organismo.
  • Beber agua regularmente. Por lo menos un litro y medio diario. Ayuda a que elimines toxinas que pueden afectar tu organismo y a mantener un buen metabolismo.
  • Reducir el consumo de la sal. Si reduces la cantidad de sal con la que cocinas los alimentos, no solo disfrutarás del sabor de cada uno de los alimentos, sino que previenes que tu organismo empiece a retener líquidos.
  • Actividad física. Por último, planea una rutina de ejercicios básica que te permitan mover tus articulaciones y no oxidar tus músculos. Como trotar, nadar, montar en bicicleta, caminar o hacer pilates. Son rutinas sencillas que no te van a tomar mucho tiempo y que además, te van a relajar.

No olvides visitar a tu nutricionista. Este identificará cuales son tus necesidades calóricas y determine una dieta hipocalórica adecuada para ti. Sin riesgos para tu salud.

¡Anímate y empieza a trabajar en salud!

 

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